Florilegios, polyantheas, repertorios de sentencias y lugares comunes. Aproximación bibliográfica

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Los humanistas utilizaban el método del "codex excerptorius", recopilabando pacientemente sentencias de otros autores en su consulta directa de las fuentes, para luego utilizarlas en sus escritos. Este procedimiento sufrió un cambio con la

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  CRITICÓN,  49, 1990. pp. 61-76. Florilegios, polyantheas, repertorios de sentencias ylugares comunes. Aproximación bibliográfica por Sagrario LÓPEZ POZA(Ferrol, La Coruña) On sait bien, mais on a trop tendance à oublier, qu'un homme cultivé de laRenaissance est loin de connaître d'srcinal tout ce dont il parle et qu'il peutciter maints auteurs sans les avoir lus. Nous sommes parfois victimes d'unmirage de "la Renaissance", ce temps merveilleux où les hommes, atteints d'unsorte de voracité intellectuelle, sont censés avoir lu et assimilé tout le trésordes auteurs anciens redécouverts. [...] Or c'est un fait que la culture de laRenaissance a été pour la plupart de ses bénéficiaires, en dehors de casprivilégiés [...], une culture  à'excerpta  mis à la portée de nombreux esprits parl'école et par le livre imprimé.Marcel Bataillon, "Sur l'humanisme du Docteur Laguna", en  RomancePhilology,  XVII, 2 (1963-1964), p. 232.Cada vez nos sorprendemos menos cuando algún investigador nos desvela que la erudición de primera mano de alguno de nuestros venerados escritores de los siglos XVI y XVII no era tanamplia como creíamos. Como Bataillon nos advierte, se disponía entonces de un método bienconocido por los hombres cultos desde la edad temprana para sacar buen provecho de lo leído oescuchado. En la escuela humanística se leían los textos de los clásicos con ánimo de adquirir losresortes de la lengua latina y poder practicar la imitación de los mejores. Aquello digno de sertenido en cuenta ya por la forma o el contenido, debía anotarse, analizar la causa por la que habíaatraído la atención del lector (la agudeza, la armonía de la composición, la perfección oratoria...),memorizarlo y utilizarlo. Adagios, sentencias, anécdotas históricas o fábulas y toda frase aguda ybreve o ingeniosa debía atesorarse con ánimo de divulgarla o imitarla siempre que conviniera, locual conferiría "venustas" al estilo del humanista *. 1  Vid.  Desiderio Erasmo,  De copia verborum, et rerum libri duo...,  Compluti, Michaelis de Eguía,MDXXV. Casi al final, bajo el epígrafe "Quomodo lectio repetenda sit". CRITICN. Núm. 49 (1990). Sagrario LPEZ POZA. Florilegios, polyantheas, repertorios ...  62 SAGRARIO LÓPEZ POZA  Criticón,  49, 1990 Lo  que no  podía confiarse  a la  memoria debía anotarse  en el  codex excerptorius, tabla,proverbiador  o  cartapacio,  libro  con  hojas  en  blanco  en que se  agrupaban  las  citas  por  materias bajounos títulos. Aunque éste  era el  sistema  más  utilizado, algunos prefirieron  las  esquelae  o  fichascomo  las que  usamos  hoy. El  material  iba  formando  un  ajuar  o  thésaurus  del que el  humanistaechaba mano cuando precisaba  de  argumentos  de  autoridad  o  método  de  invención oratoria.  El  codexexcerptorius  de un  erudito reconocido  era  tras  su  muerte pieza codiciada  por  otros estudiosos, comonos confiesa Lorenzo Palmireno, quien también  nos  revela  la  costumbre  de  mostrar  a los  amigoslas citas seleccionadas  2 . No  parece descabellado, pues, pensar  que los  fragmentos escogidos  que gustasen mucho  se los  intercambiarían. Tanto  si se  adquiría  un  cartapacio  de  citas  de un  amigocomo  si se  copiaban  las que  gustaban seleccionadas  por  otro haría cada  vez más  frecuente  el uso de citas  de  segunda mano  y más  difícil discernir  si el que  luego usaba esos lugares conocía  la  fuenteprimigenia.Autores como Erasmo 3 , Luis Vives  4 ,  Miguel  de  Salinas 5 ,  el  propio Palmireno  6 ,  y  JustoLipsio  7  entre otros, indican  la  manera  de  realizar  el  codex excerptorius  y  algunos proponen  los lugares comunes bajo  los que  agrupar  lo  seleccionado asignando  un  número  a  cada  uno. Desde  la  Edad Media  se  usaban para  la  formación  del  argumento  de  tradición  en los  discursosteológicos ayudas  en  forma  de  cadenas, flores, thésaurus sobre  el  pensamiento  de uno o  variosautores determinados  (San  Agustín,  San  Jerónimo,  San  Gregorio Magno...)  o  sobre  un  tema  o pasaje bíblico. También gozaron  de  gran difusión  los  Dichos memorables  de  Jenofonte,  el  Manualde Epicteto  de  Flavio Amano  o las  Flores  de  Apuleyo. Pero  fue la  expansión  de la  imprenta  la que propició  que  individuos  que no  podían adquirir muchos libros  o que no  sabían  más que un  latínrudimentario pudieran tener acceso  a  fragmentos  de  obras  de  clásicos reunidos  en  repertorios  de sentencias. Esas compilaciones  les  ofrecían modelos  de  frases  y la  posibilidad  de  meditar sobre  el contenido  o la  glosa  que  solía acompañar  a la  sentencia. También suponía disponer  de un  arsenal  de citas  que  podía utilizarse para ostentar erudición  o  como fuente  de  invención oratoria.Una  de las  obras  de  este tipo  que  gozó  de  mayor difusión  y  estima (aunque también  de persecución  y  mutilaciones)  fue la  colección  de  Adagios  de  Erasmo, publicada  por vez  primera  en 1500  por  Aldo Manucio  en  Venecia.  Se  inició como  una  pequeña colección  de  proverbios griegosy latinos  con los que los  lectores podían embellecer  su  prosa  y  aumentar  su  reputación; Erasmoañadiría durante años comentarios  en  torno  a  temas  de  costumbres, moral  y  religión.  Su  éxito puso 2  El estudioso de aldea... con las quatro cosas que es obligado a aprender un buen discípulo: que sonDevoción, Buena criança, Limpia doctrina, y lo que llaman Agibilia...  Valencia, en casa de loan Mey, 1568,  p. 132-135.3  Op. cit.,  fol. 73 v.-74 v. 4  De tradendis disciplinis, seu de institutione Christiana,  lib. III, cap. III. Puede consultarse en  JoannisLvdovici Vivís Opera omnia,  Valentiae Edetanorum, In off. Benedicti Monfort, MDCCLXXXV, tomo VI,  pp. 309-310. Con pequeñas variantes lo expone también en  Opuscula,  bajo el título "De rationestudii puerilis lectio", Lvgdvni, Ex. Off. Melchioris & Gasparis Trechsel Fratrum, MDXXXII. (Elejemplar que consulto no tiene foliación ni paginación). 5  Rhetorica en lengua castellana en la quai se pone muy en breve lo necessario para saber bien hablar yescrevir: y conoscer quien habla y escriue bien... escrita por un fray le de la Orden de Sont Hieronymo. Alcalá de Henares, Juan de Brocar, 1541.6  Loe. cit.,  pp. 132-135. 7  Iusti Lipsi Epistolica ¡nstitutio, excepta e dictandís eius ore, armo MDLXXXVI1 mense lvnio adiunctumest Demetrii Phalerei eiusdem argumenti scriptum  Cap. XII. Puede hallarse en  Opera omnia,  Antverpiae,Ex off. Plantiniana Balthasaris Moreti, 1637, vol. Il, p. 539. CRITICN. Núm. 49 (1990). Sagrario LPEZ POZA. Florilegios, polyantheas, repertorios ...  FLORILEGIOS, POLYANTHEAS, REPERTORIOS... 63 de manifiesto el gusto extendido por el estilo enjundioso y lacónico, la "acuta brevitas", que reúneen una pequeña sentencia "probatio" y "omatus", "docere" y "delectare".Es Erasmo también quien contribuye de manera definitiva a la divulgación de la obra de losPadres de la Iglesia y la utilización de lugares procedentes de la literatura patrística en los escritos osermones. Los conflictos religiosos del s. XVI y las controversias entre oratoria pagana y profanafomentarían el interés por la literatura Patrística, muy especialmente tras la decisión del concilio deTrento de acometer la reforma de la elocuencia sagrada y la declaración de que los Padres de laIglesia eran los intérpretes más seguros. Los defensores de la ortodoxia católica -Carlos Borromeoy los jesuítas, sobre todo- tenían a gala valerse exclusivamente de la Biblia y los Padres paraargumentar sobre cualquier tema, y consideraban innecesario acudir a la autoridad de escritorespaganos. Para ellos, los Padres sobrepasan en elegancia a los gentiles y son espejo de elocuencia.El temor a la Inquisición y la férrea censura hizo el resto 8 .El gusto por la cita erudita hace que cada vez con más frecuencia se editen compilaciones querecogen el legado de la antigüedad profana y sagrada: florilegios, polyantheas, silvas, oficinas,cornucopias, estobeos, calepinos... y demás sumas de doctrina o ayuda-memoria proliferanrápidamente. Los usuarios de estos repertorios de citas son escritores, polígrafos, predicadores yhombres cultos o curiosos que ya no acuden con tanta veneración como los primeros humanistas alas fuentes o que, aun recopilando su propio "codex excerptorius" -nutrido cada vez más con citasusadas por otro- no dudan en acudir a estas ayudas cuando lo precisan. La múltiple y variadainformación que una polyanthea como la famosísima de Nano Mirabelio 9  ofrecía nos permitecomprender el éxito de este tipo de obras. En ella encontramos: .  definido et etymolog. . histórica exempla. sententiae biblicae . apophtegmata. loci biblici . exempla sacra. sententiae philosophicae . profana exempla. similitudines . hieroglyphica.adagia . emblemata. sententiae poetar um . fabulae. sententiae politicae . theologorum sententiae. patrum sententiae No es extraño, por tanto que, avanzado el siglo XVI, cada vez se acudiera menos a las fuentes ymás a las polyantheas; éstas se van especializando y algunas se destinan principalmente apredicadores, como la  Silva locorum,  de Fray Luis de Granada 10  y el  Thésaurus concionatorum  deTomás de Trujillo ». La decisión del concilio de Trento de impulsar un movimiento de predicaciónque renovara la elocuencia del pulpito fomentó la publicación de Retóricas eclesiásticas y de colec- 8  Vid.  Francisco Alhonso de Covamibias, en su  Brevis tractatus pro instructione Evangelici Praedicatoris,  Matriti, ex typographia Dominici García & Morras, sin año. (BN 3/67687). Vid.  También Benito Carlos Quintero,  Tenplo de la Eloquencia Castellana en dos discursos,  Sevilla,1629, fol. 38 y ss., especialmente el 48; Bartolomé Jiménez Patón,  Perfecto predicador,  Baeza, Marianade Montoya, 1612, fol. 57 r. y ss. 9Vid.  repertorio bibliográfico bajo Nani Mirabelli. 10  Silva locorum qui fréquenter in concionibus occurrere soient, omnibus divini verbi concionatoribuscum primis util  ¡s  et necessaria....  Autore et collectore R.P.F. Ludovico Granatensi. Salmanticae,Haerédes Matthiae Gastii, 1586. 11  Thesavri concionatorvm libri septem.  Barcinone, ex Typographia Iacobi Galuan, 1579. CRITICN. Núm. 49 (1990). Sagrario LPEZ POZA. Florilegios, polyantheas, repertorios ...  64 SAGRARIO LÓPEZ POZA  Criticón, 49,1990 ciones  de  citas  que  permitieran  al  predicador ostentar erudición escrituraria  o  patrística. Entre  un público poco avisado  era  fácil crear  un  espejismo  de  sabiduría, como  lo  muestra irónicamente Joséde Ormaza: "¡Grande hombre;  en la uña  trae  la  Escritura " 12 .El exceso  de  veneración  a las  autoridades,  el no  acudir  a los  textos srcinales  y  fiarse  de exposiciones  de  segunda mano  fue  denunciado  ya por  Luis Vives como  una de las  causas  de la decadencia  de los  estudios  13 . Con el  tiempo, esos vicios  se  fueron incrementando hasta convertir  a las citas sólo  en  método  de  invención oratoria.  En el  siglo XVII  el  abuso  es tan  ostensible  que algunos críticos arremeten  con  furia contra quienes usan  las  citas como  fin en sí  mismo  y no  comomedio.  El  jesuíta José  de  Ormaza, bajo  el  seudónimo  de  Gonzalo Pérez  de  Ledesma, publicó  en 1648  su  Censura  de la  elocuencia 14  donde expone  su  queja contra quienes  a  tontas  y a  locas usanlugares sagrados  o  patrísticos.  A  estas alturas  del  siglo XVII  se  distinguían  dos  escuelas rivales:  la de  los  "veteranos"  y la de los  "nuevos"  con  distinto concepto  de la  elocuencia. Ormaza defiende  la razón,  la  invención  y el  ingenio contra  el  respeto ciego  a la  autoridad,  y  contra  la  imitación  y reiteración  de  pasajes  de  textos sagrados  y de  venerables Padres, defendidas  y  practicadas  por Céspedes  y los  "veteranos". Critica Ormaza  una y  otra  vez la  frecuencia  con que  usan lugares,tópicos de segunda mano, retales  de  colecciones misceláneas, polyantheas,  etc. Su  rival,  el  padreValentín  de  Céspedes, alude  a él  como "joven", "rapaz", "mozalbete", "critiquizo"...  La  génesis  del concepto  la  entienden  de  manera contraria; Céspedes parte  de la  autoridad  del  "lugar"  que se  presta  a la elaboración  más o  menos dialéctica  de las  cuestiones  y de los  porqués,  y  Ormaza considera  que debe asimilarse  con  anterioridad  lo  leído, convertirlo  en  sustancia propia  y  utilizarlo luego añadidoal propio ingenio  sin ser  buscado. Pese  a  considerar recomendable citar  a los  Padres, censuraOrmaza  el  abuso  que se  viene cometiendo  de  esas autoridades: Ha podido tanto con nuestra ignorancia la vanidad de eruditos que estimamos más parecer leídos queingeniosos; pensamos baxamente de la razón pues sólo en la multitud de autoridades la juzgamosdefendida. [...] Con esto se cortan las alas al discurso quando más le vestimos de agenas plumas, y sereduce todo el cuidado a reboluer índices, como si fuera tan estimable la dicha en hallar lo que otrodixo bien como el ingenio en inuentarlo. No por eso dexo de juzgar precisa la continua lición desagrados y profanos, pero que no se ponga la fuerça en ostentarla, (p. 55) Continúa irónicamente  : "Y  tampoco repruebo muchos libros  que oi  vemos, donde  no son  Autoreslos  que  assí  se  apellidan, sino sastres  que  zurzen quanto  han  sisado  a los  vestidos ágenos"  (p. 56). Es  sin  duda  la voz del  sentido común. Sigue arremetiendo contra quienes abusan  de  lugares  y consiguen  : "la  admiración popular  que,  viendo desparramar Escritura  y  espoluorear Padres,  los tiene  por  eruditos  y  agudos"  (p. 76). Las  palabras  de  Ormaza  nos  ayudan  a  entender  el  proceso  de elaboración  de un  escrito considerado erudito  en la  época: También es necessario el Padre, quando se explica con singularidad algún Lugar sagrado, o connouedad de lición necessaria para echar zanjas a algún reparo. La industria en reboluer sus índices suplemucho de la exacta lición de lo que se requería para apoyar fundadamente con su autoridad. Pero el índicede los Lugares de la Escritura señala la parte donde el Padre lo explica; acudirá a verle y, después que ya el 12  Censura de la Elocuencia,  Zaragoza, 1648. Edición actual y notas de Giuseppina Ledda y VittoriaStagno, Madrid, El Crotalón, 1985, p. 51. 13  Vid.  éd. cit.  Opera Omnia,  tomo VI, bajo  De corruptis artibus. « Ed. cit. CRITICN. Núm. 49 (1990). Sagrario LPEZ POZA. Florilegios, polyantheas, repertorios ...  FLORILEGIOS, POLYANTHEAS, REPERTORIOS... 65ingenio preñado de vn concepto, todo lo tuerce a aquel sentir, y assí, con facilidad hallará en el Padrepalabras que ajusten. Las Catenas son gran socorro desto, que uno o otro no dexarán de hablar. Demodo que se le pueda imputar el Teparo, mayormente no siendo menester que lo diga a la letra 1...] ydirá poco suyo y muy sabido quien professe no dezir concepto que no se le lea del mismo modo en elPadre que cita: más estimo el ingenio en pensar que la dicha en hallar. (Pp. 151-152) Era habitual, pues, ostentar una erudición que no procedía de la lectura directa, sino del rastreode índices, catenas, florilegios, y otros repertorios. Por si fuera poco, como vemos, habíadesaprensivos que no citaban textualmente, sino que interpretaban a su manera la cita o atribuíanun burdo pensamiento suyo a algún autor famoso. Es inevitable que pensemos en Antonio deGuevara, que tanto se aprovechó de la ignorancia de los cortesanos de su época, atribuyendo a losPadres dichos que eran suyos o de otro, para crear un espejismo de erudición. 15 El abuso de citas de los Padres, como parapeto ante la censura y como ostentación, lo denunciatambién un culto viajero, Norberto Caino, fraile, que visitó Salamanca invitado a la defensa de unatesis de teología que el doctorando dedicaba a Nuestra Señora de la Merced. A propósito del actocomenta: La dedicatoria no es menos singular y risible; el latín es del estilo más bárbaro, el más detestabley el más estúpido que jamás pueda verse. Es un conjunto de frases ridiculas e insípidas, entrelazadas adiestro y siniestro de textos de la Escritura y de los Santos Padres, amontonados sin orden ni medida,una mezcla extraña de palabras españolas y árabes latinizadas y colocadas revueltas...  16 El viajero que aquí se queja, es ya un hombre del siglo XVIII. A lo largo del siglo XVII, de maneraprogresiva, el auténtico estudioso conocedor de primera mano de los autores clásicos y los Padresescasea cada vez más, y el uso de polyantheas o florilegios es más frecuente.Para quienes investigan sobre la erudición de los siglos XVI y XVII y para quienes preparanediciones críticas de nuestros autores del Siglo de Oro, sería de gran ayuda disponer de unabibliografía exhaustiva de las compilaciones de sentencias y polyantheas impresas. El repertoriobibliográfico que se incluye a continuación, pretende ser una aproximación a la bibliografíasistemática de este tipo de obras. Nos hemos basado en los catálogos de la Biblioteca de laUniversidad de Santiago de Compostela (aludimos a ella como BUS), los de la Biblioteca de laUniversidad Complutense de Madrid (BUM) y la Biblioteca del Monasterio de Poyo, en Pontevedra (P).  En algunos casos incluimos obras que no hemos podido consultar, citadas por Fumarolí (F) 17  o por Didier (D) 18 , y algunas de la Biblioteca Nacional de Madrid (BN) y del Monasterio deMondoftedo (Lugo). En los casos en que disponemos de signatura, la ofrecemos, indicando laprocedencia con las siglas indicadas. 15  Vid.  Asunción Rallo Gruss,  Antonio de Guevara en su contexto renacentista,  Madrid, Cupsa, 1979. 16  Vid.  "Viaje  POT  España hecho en el año 1775", en J. García Mercadal,  Viajes de extranjeros porEspaña y Portugal,  Madrid, 1962, m, pp. 461-462.17 Marc Fumaroli,  L'âge de l'éloquence. Rhétorique et res literaria de la Renaissance au seuil de l'époqueclassique.  Genève, Droz, 1980. 18  Hughes Didier,  Vida y pensamiento de Juan E. Nieremberg.  Madrid, Universidad Pontificia deSalamanca / F.U.E., 1976. CRITICN. Núm. 49 (1990). Sagrario LPEZ POZA. Florilegios, polyantheas, repertorios ...
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