“La corte literaria de Don Juan de Zúñiga y Pimentel (Plasencia, 1459-Guadalupe 1504)”, Anales de Historia del Arte 2013, Vol. 23, Núm. Especial (II), 581-594.

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“La corte literaria de Don Juan de Zúñiga y Pimentel (Plasencia, 1459-Guadalupe 1504)”, Anales de Historia del Arte 2013, Vol. 23, Núm. Especial (II), 581-594.

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  ISSN: 0214-6452 581 La corte literaria de Juan de Zúñiga y Pimentel (Plasencia, 1459- Guadalupe, 1504) 1 Fernando V ILLASEÑOR   S EBASTIÁN Departamento de Historia Moderna y Contemporánea Universidad de Cantabriavillasenorf@unican.es RESUMEN Juan de Zúñiga y Pimentel (Plasencia, 1459- Guadalupe, 1504), último Maestre de la Orden de Alcán - tara, Arzobispo de Sevilla y Primado de España, consiguió reunir en torno a si entre Gata, Villanueva y Zalamea de la Serena, un conjunto de eminentes eruditos, creando una auténtica corte literaria en Castilla al modo de los humanistas italianos. Siguiendo el ejemplo de sus padres, Álvaro de Zúñiga y Guzmán y su segunda esposa, Leonor Pimentel, quienes patrocinaron la construcción del convento de dominicos de San Vicente Ferrer, magníco ejemplo del tardogótico placentino, desarrolló un modelo de mecenazgo cultural en el que posiblemente participaron un grupo de miniaturistas, de cierta popularidad entre las clases privilegiadas, que ejecutaron algunos de los mejores manuscritos producidos en Castilla durante el siglo XV. Palabras clave:  Juan de Zúñiga y Pimentel, Orden de Alcántara, Humanismo, Tardogótico, Manuscri -tos iluminados. The Literary Court of Juan de Zúñiga y Pimentel (Plasencia, 1459- Guadalupe, 1504) ABSTRACT Juan de Zúñiga y Pimentel (Plasencia, 1459 - Guadalupe, 1504), the last Master of the Order of Alcán - tara, Archbishop of Seville and Primate of Spain, brought together a group of eminent scholars in Gata, Villanueva and Zalamea de la Serena, creating an authentic literary court in Castile in a similar way to the Italian humanists. Following the example of his parents, Álvaro de Zúñiga y Guzmán and his second wife, Leonor Pimentel, who sponsored the construction of the Dominican convent of San Vicente Ferrer, a magnicent example of late Gothic art in Plasencia, developed a model of cultural patronage where a group of miniaturists, with popularity among the privileged classes, possibly were included and they executed some of the best illuminated manuscripts in Castile in the fteenth century. Key words:  Juan de Zúñiga y Pimentel, Alcántara Order, Late Gothic, Humanism, Illuminated manus -cripts. 1 Esta investigación se enmarca dentro del proyecto del Plan Nacional I+D+i “Arquitectura Tardogótica en la Corona de Castilla: Trayectorias e Intercambios” (ref. HAR2011-25138).  Anales de Historia del Arte 2013, Vol. 23, Núm. Especial (II), 581-594   Anales de Historia del Arte 2013, Vol. 23, Núm. Especial (II), 581-594 582  Fernando Villaseñor SebastiánLa corte literaria de Juan de Zúñiga y Pimentel... La Crónica de la Orden de Alcántara , escrita por Fray Alonso Torres y Tapia, prior de la Orden en 1622, pero publicada en Madrid en 1763, manifestaba que “Era el Maestre acionado a todas buenas letras, y, además de los religiosos que tenía consigo, llevó algunos hombres insignes en ellas: el Bachiller Frey Gutiérrez de Trejo,  jurista, caballero de la Orden, que por fortuna fue éste uno de los exentos; el maestro Fray Domingo, teólogo del Orden de Predicadores; el doctor de la Parra Médico; Abasurto, ju - dío de nación, astrólogo; el maestro Antonio de Lebrija y el maestro de capilla Solórzano. El maestro Antonio le enseñó latín, y él había dado el Hábito y la Encomienda de la Puebla a Frey Marcelo de Lebrija su hijo. El judío Astrólogo le leyó la Esfera y todo lo que era lícito saber en su arte; y era tan acionado que en un aposento de los más altos de la casa hizo que le pintasen el cielo con todos sus planetas, astros y signos del Zodiaco. Ya hoy está esto muy deslustrado con la antigüedad. En estos estudios y exercicios, y en el gobierno de aquella provincia pasaba su vida el Maestre” 2 . El cronista de la Orden cita a siete ilustres y cultos personajes, el Bachiller Frey Gu - tiérrez de Trejo; el maestro Fray Domingo; el doctor de la Parra; Abasurto, astrólogo  judío 3 ; el maestro Antonio de Lebrija; el maestro de capilla Solórzano y Frey Marcelo de Lebrija 4 . De entre los personajes citados, hay algunos, aparte de Nebrija, de los que existen otras noticias; y hay otros de los que no habla el cronista Torres y Tapia. Así, Her  -nán Núñez, el famoso Comendador griego, en su glosa a la copla 143 del  Laberinto de la  Fortuna  de Juan de Mena, evoca el recuerdo de una noche lluviosa pasada en el camino entre Alcántara y Villanueva de la Serena, en compañía de Nebrija, su maestro venerado 5 . 2 A. DE TORRES Y TAPIA, Crónica de la Orden de Alcántara , Madrid, 1763 (ed. facsímil Mérida 1999), II, p. 569. 3 Durante su estancia en Gata, en 1486, Zacut escribió animado por don Juan de Zúñiga el Tratado de las inuencias del cielo  (v. J. DE CARVALHO,  Dos inéditos de Abraham Zacuto , Lisboa, 1927); y el astrólogo recoge también el interés del Maestre por la cultura y las ciencias: “El muy magnico y de grand linaje yllustre, mi señor el maestre de alcantara don Juan de çuñiga, amador de todas las sciencias y sabidor en ellas, que a su fama todos los sabios y letrados dexan sus tierras y su nacimiento por buscar sosiego verdadero y  perfection cumplida, que a su causa se esfueçan las sciencias y sus letrados y an rrefrigerio y remuneracion,- y pueden por cierto dezir todos los sabios lo que dixo la reina saba por el Rey salomon: Aumentaste sobre tu fama bien aventurados tus servidores los que estan a oyr tus palabras, - Ouo por bien mandar a mi, Rabi abrahan zacut de Salamanca, astrologo, su criado, que conpusiese un tratado breve en las ynuencias del cielo  para que con este mas se ayudasen los médicos de su señoria sy fueren astrologos...”, E. SÁNCHEZ SALOR, “La segunda edición de las  Introductions latinae  de Nebrija: el ejemplar de don Juan de Zúñiga”,  Revista de  Estudios Extremeños , 59,2 (2003), p. 645, notas 20 y 21. Sobre éste, v. M. MARTÍN MANUEL,  Abraham  Zacuto. Astrologo de Don Juan de Zúñiga , Sevilla, 2010. 4 Sobre este, v. P. MARTÍN BAÑOS, “Frey Marcelo de Lebrija (1479?-1543), primogénito del humanista Antonio de Nebrija. Ensayo bio-bibliográco (I),  Revista de Estudios Extremeños , 63,2 (2007), pp. 617-654. Como señala Martín Baños, el cronista unica en este texto una serie de nombres, noticias y lugares que  pertenecen a momentos diferentes. Antes de 1494 –momento en el que Zúñiga cedido ya el maestrazgo a la Corona, se retiró a su casa-palacio de Villanueva de la Serena–, deben situarse las menciones de personajes como el doctor Parra o el judío Abraham Zacut. El primero entró en 1490 al servicio de los Reyes Católicos, como secretario y médico; el segundo, salió de España en 1492. Sin embargo, a Frey Gutierre de Trejo, se hace referencia como uno de los caballeros “exentos” que acompañó a don Juan a su retiro villanovense; al haber exigido don Juan de Zúñiga que él y tres caballeros más –entre ellos también frey Gómez Suárez de Moscoso– no estuvieran sujetos a otra jurisdicción que la papal (p. 624, nota 13). 5 “resuscitó entre nosotros la lengua latina y letras de humanidad que tantos años ha estaban exterminadas en España: pues el cual y yo, viniendo desde Alcántara a Villanueva de la Serena, caminando una noche con agua...”. E. SÁNCHEZ SALOR, op. cit. , 2003, p. 644.   Anales de Historia del Arte 2013, Vol. 23, Núm. Especial (II), 581-594 583  Fernando Villaseñor SebastiánLa corte literaria de Juan de Zúñiga y Pimentel... La descripción del cronista, junto a otros testimonios, como el del historiador del s. XVII, oriundo de Zalamea de la Serena, Juan Tamayo de Salazar (1602-16611) 6 , han llevado a la historiografía posterior a hablar de un modelo de mecenazgo que fue desarrollado por Juan de Zúñiga y Pimentel en su mítica “academia renacentista”, según Antonio Rodríguez-Moñin 7 , la “corte literaria” de Enrique Segura Covarsí � , o la “asociación mitad abadía mitad ateneo”, que apuntó José Luis Majada Neila 8  y que estuvo ubicada en La Serena (comarca situada en el camino que llevaba de Salaman - ca a Sevilla, puerta del nuevo mundo, y a Granada, recientemente reconquistada) al margen del aislamiento que sufriría más tarde; como señaló Bataillón y ha reiterado más recientemente Sánchez Salor  9 .  No debe extrañar tampoco la ubicación de la llamada primera “Corte Literaria de Castilla” 10 , ya que se dieron una serie de circunstancias políticas y familiares que fa- vorecieron este hecho. Así, la incorporación del maestrazgo de la Orden de Alcántara a la corona –en el proceso de incorporación de los maestrazgos llevado a cabo por los 6 Sus palabras, reiteran lo que ya había manifestado Fray Alonso Torres y Tapia en su Crónica de la Orden de Alcántara : “A las espaldas de la fortaleça a la parte de leuante a donde dizen el Postigo, estan las cassas del ynsigne i celebre maestro antonio de Librixa, ornra de nuestra España por auer dado no solo en ella sino en las prouinzias mas remotas luz a la lengua latina i a las buenas letras, tienen la portada de cantería con cañas y arco de lo mesmo i enzima dellas vna uentana de molduras de buena obra.  Viue en ellas oy christoual rromero ollero, deuen estimarse con estremo por auer biuido en ellas tan insigne varon: compuso en ellas el arte de la grammatica, el uocabulario que dedico a don Ivan de çuñiga, ultimo Maestre de Alcantara a quien seruia, compuso aquí tambien otros mucho liuros i en particular el erudito commento de Pedro mártyr. de angleria. escelente poeta latino, cuía obra dio a luz Antonio de Librixia, sin el tuuo den esta aula Don Ivan de Çuñiga, otros escelentes varones en todas scelencias basurto judio, grande astrologo, el bachiller caruaial, cauallero iurista ynsigne, el dotor de la parra famoso medico, el maestro santo domingo frayle dominicano singulat theólogo, que hiço edicar los tenplos que ay en Çalamea y a solorçano maestro de capilla, el maior musico de este arte”. F. DÍAZ ESTEBAN, “La historia de Zalamea de la Serena por Juan Tamayo de Salazar en 1634”,  XXXVII Coloquios Históricos de Extremadura: dedicados a la Guerra de la Independencia en  Extremadura: Trujillo del 22 al 28 de septiembre de 2008 , 2, 2009, pp. 483-500; B. DÍAZ DÍAZ, “Juan Juan Tamayo de Salazar y su  Discurso de la Antigüedad de Zalamea ”,  Revista de estudios extremeños , 64, 2 (2008) (ejemplar dedicado a: Orden de Alcántara I), pp. 635-686. Del manuscrito  Discurso de la antigüedad,  Nombres y Sitio de la villa de Çalamea de la Serena de la Orden de Alcántara, y cosas notables que ay en ella. Por el Licenciado Tamayo Salazar, Clérigo, Presvítero y Abogado; Vecino y natural de la misma villa de Zalamea , se conservan dos copias: Madrid, Archivo del Palacio Real, II/4038(64) y Cáceres, Biblioteca Pública, Fondo Antonio Rodríguez Moñino-María Brey. Ms.59, datadas en 1726 y 1732 respectivamente. 7 A. RODRÍGUEZ MOÑINO, “Historia literaria de Extremadura: La Edad Media y los Reyes Católicos”,  Revista de Estudios Extremeños , 3-4 (1949), pp. 415-470; y “Historia literaria de Extremadura: La Edad Media y los Reyes Católicos”,  Revista de Estudios Extremeños , 1-2 (1950), pp. 107-144. 8 J.L. MAJADA NEILA,  Historia de Béjar (1209-1868) , Madrid, 1998, p. 92. 9 M. BATAILLON,  Erasmo y España , México, 1950, p. 26. 10 Junto a los clásicos estudios de Rodríguez Moñino o Segura Corvasí, es preciso señalar las aportaciones realizadas por P. LEMÚS Y RUBIO, “El maestro Elio Antonio de Lebrixa (1441-1522)”,  Extrait de la Revue  Hispanique , XXII (1910); C. NARANJO ALONSO, “El priorato de Magacela. Memorias de una dignidad de la insigne orden de caballería de Alcántara”,  Revista de Estudios Extremeños, 3 (1947), pp. 385-435; A. CASTRO,  España en su historia . Cristianos, moros    y judíos. Barcelona, 1983; L. CORRAL VAL, “Juan de Zúñiga: un mecenas del humanismo extremeño a nales del siglo XV y comienzos del XVI”,  III Jornadas  sobre el Humanismo Extremeño , Trujillo, 1999, pp. 515-521; C. FERNÁNDEZ-DAZA ALVEAR, “Los Reyes Católicos y don Juan de Zúñiga (1474-1516)”, D.A. MARTÍN NIETO y B. DÍAZ DÍAZ (eds.), Campanario, tomo II: Historia , Badajoz, 2003, pp. 53-75. Asimismo, hay que señalar como en Badajoz existe la  Asociación  para la protección del patrimonio de La Serena “D. Juan de Zúñiga”.   Anales de Historia del Arte 2013, Vol. 23, Núm. Especial (II), 581-594 584  Fernando Villaseñor SebastiánLa corte literaria de Juan de Zúñiga y Pimentel... Reyes Católicos–, resultó singular respecto a otros casos 11 . A nales de 1494, Juan de Zúñiga y Pimentel, tras una laboriosa negociación, renunciaba a la dignidad maestral  pero a cambio exigió controlar vitaliciamente el partido de La Serena, disfrutar de  prácticamente todas las rentas que la mesa maestral tenía en el partido de Alcántara, la tenencia de la encomienda de Castilnovo y la fortaleza de Almorchón para cuando quedara vacante. Este importante nivel de exigencias impidió que la Corona se hicie -ra con el control efectivo de la mayor parte de las rentas del maestrazgo alcantarino hasta la muerte de Juan de Zúñiga, acaecida en 1504 12 . Por otra parte, desde pequeño, Juan de Zúñiga, había crecido en un ambiente propi - cio para el desarrollo cultural. Décimo hijo de don Álvaro de Zúñiga y Guzmán 13  y el único varón de los tres que tuvo con su segunda esposa, Leonor Pimentel, su infancia,  junto a la de sus hermanas María e Isabel, debió transcurrir entre los palacios familia - res de Plasencia, Béjar y Arévalo, pasando muchas temporadas alejado de sus padres y en medio de los conictos familiares y de las constantes intrigas políticas donde éstos tuvieron un gran protagonismo. Los condes procuraron que sus hijos recibieran una cuidada educación, facilitada por el ambiente cultural desarrollado en la corte señorial del momento donde se encontraban escritores como Diego Ruiz Evangelista, Alonso de Cervantes, Alonso de Madrigal y Diego López de Toledo 14 . Parece que cuando tenía doce años estuvo muy enfermo e incluso dicen que llegó a faltarle la vida 15 . Ante esta trágica situación, sus padres (por recomendación del confesor Fray Juan López 16 ) se encomendaron a San Vicente Ferrer, prometiéndole edicar un monasterio-iglesia en su honor si su hijo se curaba. Así fue, y se construyó un espléndido Monasterio-Convento de Dominicos de San Vicente Ferrer dotándolo 11 M.A. LADERO QUESADA, “La incorporación del maestrazgo de Alcántara a la corona,  Hispania , 42 (1982), pp. 5-14. 12 E. RODRÍGUEZ PICAVEA,  Los monjes guerreros en los reinos hispánicos. Las órdenes militares en la Península Ibérica durante la Edad Media , Madrid, 2008, p. 425. 13 Primer hijo de don Juan de Zúñiga y Leiva, que había sido nombrado Conde de Plasencia por Juan II, recibió en su mayorazgo Béjar y Plasencia. Sobre estos aspectos, v. G. LORA SERRANO, “Nobleza y Monarquía bajo los primeros Trastámaras: el ascenso de Diego López de Estúñiga”,  IFIGEA , III-IV (1986- 1987), pp. 73-108; y “La Casa de Estúñiga durante el reinado de Enrique IV: orto político de un linaje nobiliario”,  La Península Ibérica en la Era de los   descubrimientos (1391-1492) ”.  Actas de las III Jornadas Hispano- Portuguesas de Historia    Medieval  , Sevilla, 1991, pp. 1191-1238; y “El ducado de Arévalo (1469-1480). Un conicto señorial en tierras abulenses al nalizar la Edad Media”,  Historia. Instituciones. Documentos ”, 25 (1998), pp. 369-394; y “Señoríos y frontera: la nobleza extremeña ante la guerra luso-castellana de sucesión”, Separata da Revista da Faculdade de Letras-História, II, 15 (1998), pp. 383-410; y “Matrimonio y poder en la Extremadura medieval. Consideraciones sobre la vida de Juan de Estúñiga. Maestre de Alcántara”,  Revista de Estudios Extremeños , LXIV, 3 (2008), pp. 1593-1638. 14 G. LORA SERRANO, op. cit.,  2008, p. 1624. 15 A. FERNÁNDEZ,  Historia y Anales de la Ciudad y obispado de Plasencia , Madrid, 1627 (ed. facsímil Plasencia, 2001), lib. II, cap. III, p. 103; A. DE TORRES Y TAPIA, op. cit,  1763 (1999), II, cap. XLV. 16 Sobre este, v. A. JIMÉNEZ MORENO, Sociedad y literatura en la producción homilética de la segunda mitad del siglo XV: la predicación de Juan López de Salamanca o de Zamora , Salamanca, 2002.   Anales de Historia del Arte 2013, Vol. 23, Núm. Especial (II), 581-594 585  Fernando Villaseñor SebastiánLa corte literaria de Juan de Zúñiga y Pimentel... con los mejores medios disponibles del momento 17 ; y que Benavides Checa denió como “uno de los más insignes de la orden en España” 18 . Sin embargo, como ha apuntado Lora Serrano, se trata, simplemente, de una her  - mosa historia ya que ni la documentación sobre de la fundación de S. Vicente, ni nin - gún otro testimonio de la casa menciona la enfermedad y la “supuesta” resurrección de Juan, algo lógico ante un suceso de estas características. La fundación del cenobio se debió a los deseos de Leonor Pimentel que, como otros miembros de la alta no -  bleza castellana, pretendía proclamar la grandeza de su linaje con la erección de un convento en cuya iglesia se situó el panteón familiar donde se mandó enterrar en una sepultura que fuera acorde con su “linage, dignidad e estado… honrrada e rrica, con su bulto ençima della como para tal persona se requiere” 19 . Anexo a su palacio –de hecho el ábside del convento quedaba empotrado en el mismo, el actual Palacio del Marqués de Mirabel–, para su construcción se expropia -ron los terrenos de la antigua sinagoga mayor de la ciudad de Plasencia y parte de la aljama judía. Doña Leonor acudió al Papa Sixto IV, para que se dedicaran al mismo los bienes de otras fundaciones como los del casi extinguido convento de San Mar  - cos, las fundaciones de doña Sevilla de Carvajal para religiosas y las de doña Catalina Jiménez para un hospital. Enrique IV concedió a los frailes los derechos de servicio y montazgo del Puerto de Malpartida y una ayuda perpetua de 50.000 maravedíes –que fue conrmada posteriormente por los Reyes Católicos, Juana I, Felipe II y Felipe IV–. Tras recibir la bula de Sixto IV en 1473, comenzó el trazado de la iglesia y con - vento bajo la dirección del maestro de cantería Pedro González, cuyas obras se pro - longaron entre 1477, fecha de donación de los terrenos, y 1487 20 . Además, el propio don Álvaro, en su testamento, otorgado el 21 de julio de 1486, ordenó unas mandas  para acabar “el dicho edicio del dicho monasterio e para la compra de libros, e vestimenta e los otros ornamentos”. A pesar de las numerosas reformas sufridas, se congura como un magníco ejemplo del tardogótico placentino. El Convento de San Vicente Ferrer –hoy Parador Nacional– fue el centro universi - tario vinculado a Salamanca para seglares y eclesiásticos y foco cultural de la Extre - madura alta. Se establecieron allí cátedras de Teología, de Doctrina y de Arte. En su  biblioteca se depositaron los fondos bibliográcos ricos en códices griegos y latinos del Cardenal de Burgos (Francisco de Mendoza y Bobadilla, 1508-1569), por venta de sus herederos al bibliólo García de Loayxa Girón, quien los donó a su sobrino Pedro de Carvajal, Obispo de Coria siendo éste quien los depositó en el Convento de 17 J. SENDIN BLÁZQUEZ, “Convento e iglesia de Santo Domingo. Los dominicos en Plasencia”,  Alcántara, Revista del Seminario de Estudios Cacereños , 64 (2006), pp. 95-123. 18 J. BENAVIDES CHECA,  Prelados placentinos: notas para sus biografías y para la historia documental de la Santa Iglesia Catedral y ciudad de Plasencia , Plasencia, 1907 (ed. facsimilar, 1999), p. 230. 19 Toledo, Archivo Histórico Nacional, Nobleza, Osuna, Caja 217 (I)-14; G. LORA SERRANO, op. cit. , 2008, p. 1625. 20 Cuando se produce la muerte de la duquesa, el 31 de marzo de 1486, el ábside de la capilla mayor ya estaba terminado; un día antes, había tomado posesión del mismo Fray Juan de Sancti Spiritu, provincial de Castilla y, al año siguiente, el 13 de abril de 1487, se bendijo la iglesia, claustro y capítulo por Fray Pedro de Villalobos, “natural de Plasencia, obispo de Brito y Visitador de la diócesis de Plasencia, instalándose la comunidad en el nuevo convento” (J. BENAVIDES CHECA, op. cit. , 1907, p. 153); J. SENDÍN BLÁZQUEZ, op. cit. , pp. 97-99.
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